Diario de un abogado de infantería

Una pequeña reflexión para realizar en éstos tiempos de confinamiento es que pese al esperpento que estamos presenciando en nuestros servidores públicos, la tragedia y el Covid-19 sirva para introducir reformas legales que lo único que consigan sea cercenar el legítimo derecho de defensa de todos los ciudadanos en general y de los más desfavorecidos en particular ( ya lo sufrimos con las tasas de Gallardón ) De las lecturas que he realizado éstos dias y dentro de los planes del CGPJ se habla de subir las cuantías en los juicios verbales de 3.000 € a 6.000 € en la Jurisdicción Civil para que tengan acceso al recurso de apelación, a 60.000 € en la Jurisdicción Çontenciosa-Administrativa, de sentencias in voce y sin Suplicación en la Jurisdicción Social … etc

La primera reflexión es que pese a que se hable a la ligera de 3.000 €, en muchos casos, la cuantía de ese Juicio Verbal representa tres meses de salario para un trabajador medio por lo que el incrementarlo 3 000 € a 6. 000 € supondría medio año de trabajo, y eso en la Jurisdicción Civil, si lo hacemos extensible a la Jurisdicción C-A estaríamos hablando de 5 años de salario de ese trabajador.

La segunda reflexión es que pese a que la generalidad de los Jueces son buenos técnicamente hablando, no es menos cierto que existen los no tan buenos y los malos e incluso los hay que preparan a opositores en las propias dependencia judiciales haciendo uso de recursos públicos en beneficio propio en horario hábil. En los primeros, ( los buenos técnicamente ) el presumir que son infalibles entiendo que sería un error y en los últimos atribuirle un poder omnímodo sería un doble o triple errror especialmente en las plazas pequeñas donde más veces de las deseables impera un sistema de simpatías que no de empatías.

Deja un comentario